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Donnerstag, 01 Juni 2017


Una isla de cine

UNA ISLA DE CINE: 
Películas rodadas en Gran Canaria en los cincuenta y los sesenta

Actualmente en Gran canaria se está viviendo un auténtico auge de rodajes cinematográficos. En los últimos años se han realizado más de cincuenta grabaciones, entre las que podemos destacar películas como Allied, Los últimos de Filipinas, Palmeras en la nieve o la sexta entrega de Fast and Furious. 
Sin embargo, el interés del cine por Canarias no es algo de nuestros días. Esa historia se empieza a escribir a comienzos del siglo XX, con las primeras grabaciones en la isla ante la llegada de este nuevo aparato, y terminará despuntando en los años veinte con el rodaje del primer largometraje grancanario, La hija del mestre. A pesar de estas primeras muestras, no será hasta la década de los cincuenta cuando se origine el auténtico boom cinematográfico. Los productores se van a ver atraídos por la idoneidad de nuestro clima, la luz natural y la variedad de paisajes diferentes entre sí, destacando la cualidad de Gran Canaria como continente en miniatura: esto les sirve para reconstruir otros paisajes y tiempos, como planetas lejanos, islas tropicales y exóticas, la prehistoria o el salvaje oeste. 
Esta explosión de rodajes se desarrollará durante los años cincuenta y sesenta, proclamando una nueva época dorada después de su nacimiento. “La Meca” del cine, como se la llamaba entonces, acogió rodajes de películas tan conocidas como Tirma y tan importantes como la icónica Moby Dick, que inició todo un movimiento en La Isleta alrededor de la creación de la ballena, de la cual aún hoy en día se conserva su maqueta. Ese fue el impulso que faltaba para desarrollar la idea de la isla como plató cinematográfico, rodándose en ella tanto éxitos nacionales (Más bonita que ninguna, con Rocío Dúrcal en cartelera) como internacionales (Rachel Welch conoció la fama gracias a la archiconocida Hace un millón de años). 
Es en medio de este escenario donde se inserta la exposición. Iniciamos un recorrido por estas dos décadas, cuyas obras y carteles nos van a dar las claves para entender el cine rodado en la isla. De esta manera, nos vamos a encontrar cuatro grandes bloques temáticos: Viajeros del mar, Isla maravillosa, El paraíso del Bikini y Mundos inhóspitos. 
Adriana López Rodríguez    

1.    Viajeros del mar
Durante los años cincuenta, en el cine eran muy populares las películas de Drama y Suspense, algo que guardaba relación con el Cine Negro tan en boga por aquellos años. Esta “moda” acabó por trasladarse a Canarias, siendo Gran Canaria un escenario muy requerido para el rodaje de producciones foráneas.
Generalmente, se trataba de películas de tono oscuro e intrigante, como ya hemos mencionado anteriormente. Ello se ve con mayor claridad cuando nos fijamos en los géneros fílmicos de estas producciones, siendo el más frecuente el Suspense (Alerte aux Canaries1 y S.O.S. Pacífic2), aunque también destacaron Drama (Bärande Hav)3 y Aventuras (Moby Dick)4. Así mismo, el reciente final de la Segunda Guerra Mundial propició la realización de películas con un trasfondo bélico, algo que también se reflejará en los pósters de estas producciones (Alerte aux Canaries y S.O.S. Pacífic). 
Pero, debemos evidenciar que todos esos carteles tienen en común a un “actor” único y lleno de simbolismo que da título a este primer bloque expositivo: el mar. La temática marítima está presente en todas esas películas y en sus láminas publicitarias, ya fuese mediante discretas escenas de fondo, a modo de decorado, o bien, a través de planos largos que mostraban con mayor interés el paisaje marítimo de la isla o sus costas. En el caso del cartel de Alerte aux Canaries es más evidente el uso de imágenes inspiradas en la capital grancanaria; por su parte, S.O.S. Pacífic nos presenta una playa de arena rubia que, teniendo en cuenta el lugar de rodaje de la película sería la Playa de Maspalomas. Mientras, la potencia del mar es bien reflejada en los posters de Bärande Hav y Moby Dick.
Estéticamente, predominan los colores fríos y oscuros, especialmente, las tonalidades azules, grises y negras. El blanco es usado normalmente para destacar personajes o instantes de las películas, caso del barco en Bärande Hav o la caza de la ballena blanca en Moby Dick.
Moby Dick es la película más sobresaliente de este primer bloque expositivo. Basada en la novela homónima del escritor estadounidense Herman Melville (1819-1891), mucho se ha escrito sobre la repercusión que tuvo en Gran Canaria el rodaje de esta película. El mal tiempo de las costas de Gales (Reino Unido) provocó la búsqueda de un nuevo escenario para la misma y la fama del buen clima canario atrajo inmediatamente a los realizadores. Además, el segundo modelo artificial de la ballena había resultado dañado debido al suceso anterior, con lo que Gran Canaria no sólo pasó a ser un mero escenario de la película, sino también su base para la construcción de una nueva Moby Dick, trabajo que se llevó a cabo en los astilleros del Puerto de Luz5. 
Andrea Rivero Pérez    

2.    Isla maravillosa
La década de los sesenta supone un auge del turismo que se ve representado en el cine. Así, se puede encontrar el tema de la isla como elemento paradisíaco, la ciudad ideal, y el mejor destino turístico al que visitar. La isla pasará a convertirse en un lugar mágico y maravilloso, donde todo es alegría, color y música, y donde los problemas se resuelven con unas notas musicales bien dadas y algunas carcajadas. Nace así este tema, representado por aquellas películas de comedia, en su mayoría, musical, que banalizan los problemas mundanos y convierten la vida aquí en un paraíso para el extranjero (y también, para el espectador). Los problemas van desapareciendo al compás de alegres melodías y cualquier conflicto se resuelve con un baile en la playa. De esta manera, destacan filmes como Unsere tollen Tanten in der Südsee, Wonderful Life, Más bonita que ninguna y Wenn man baden geht auf Teneriffa. 
Lo curioso es que Gran Canaria no será Gran Canaria: será una isla perdida en el sur del Pacífico, llena de indígenas que coleccionan cabezas; o bien se convertirá en la isla vecina, Tenerife, para unos jóvenes alemanes que vienen de vacaciones. 
Los carteles no hacen sino reforzar esa idea de lugar feliz, de locus amoenus: no hay problemas en nuestras playas, sino fiesta y diversión; se encuentra repetidas veces el tema del baile, de los disfraces y la caricaturización de los problemas. Todo esto se ve reflejado en el uso de los colores, con el azul del mar y el cielo y el blanco de la luz, salpicando aquí y allá con coloridas notas de rojo y amarillo, realzando la alegría y la pasión que van a impregnar estas películas.
Adriana López Rodríguez
3.    El paraíso del bikini
Dejando atrás décadas de recato social, la revolución sexual de los sesenta significa el derribo de ciertos tabúes y la reivindicación y recuperación plena  del cuerpo humano y su desnudez. Ha llegado el momento de “enseñar carne”, algo de lo que el cine no se va a privar.
Sin embargo, la nueva oleada sexual viene acompañada de una sobre-explotación del cuerpo femenino en el cine, lo que lleva a pensar que la supuesta liberación de la mujer consiste realmente en la liberación del espectador masculino que, tras años de censura, necesita convertir a las protagonistas en objetos de deseo para saciar su apetito sexual6. El resultado es el de películas pseudo-eróticas, puramente decorativas y que utilizan el sexo y los desnudos con fines mercantiles7.
Todas estas ideas se ven plasmadas en los ejemplos de carteles que ocupan este apartado. En ellos, las mujeres—o más bien el cuerpo de las mujeres—son las protagonistas y el lugar hacia donde se dirige inevitablemente la mirada, no sólo por su imponente tamaño sino por su remarcada erotización. La temática general, relegada a un segundo plano, poco importa. En todos los casos los cuerpos se cubren lo mínimo posible con ínfimos ropajes—de dudoso rigor histórico— que dejan poco lugar a la imaginación (de ahí el título del bloque: “El paraíso del bikini”). De esta forma, la estética de los carteles busca transmitir la idea de los “salvaje” y “virgen” no sólo en relación al paisaje y la temática de la película, sino también en relación a la propia mujer que es elevada a nivel de guerrera amazónica hiper-sexualizada.
La naturaleza “intocada” de Gran Canaria permite que se desarrollen este tipo de películas que recrean, en algunos casos, una isla virgen del Pacífico y en otros, mundos jurásicos de paisajes desoladores8. Estos elementos se destacan en los carteles a través del uso de colores tierra —rojizos y ocres especialmente— e imponentes letras mayúsculas que simulan bailar al son de unas faldas hawaianas (Bikini Paradise9) o haber sido esculpidas en piedra (Hace un millón de años10 y Cuando los dinosaurios dominaban la tierra11).
Patricia Hernández Martín

4.    Mundos inhóspitos
Durante estas décadas doradas del cine en Gran Canaria, los paisajes más áridos de las Islas Orientales del archipiélago sirvieron a menudo de escenario para las productoras cinematográficas.  Esto permite una gran variedad de géneros en sus grabaciones, desde dramas históricos y péplums de aventura, hasta westerns y ciencia ficción. Se encarna así a las Canarias de finales del siglo XV con Tirma12, a la antigua Grecia en Ulises contra Hércules13, al oeste estadounidense con El Sheriff Implacable14, y el norte de África o a la Luna en Órbita Mortal15.
No existe una relación cronológica entre las filmografías de este grupo, ya que Tirma se rodaría en la década de los cincuenta y el resto de las películas en los sesenta. Sin embargo, todas tienen un punto en común, sus historias se desarrollan en paisajes desérticos, mundos hostiles, espacios yermos y/o desoladores. Lo que evidencia esa intención de transmitir al extranjero la idea de Gran Canaria como una Isla cruenta donde la civilización aún no ha llegado, mezclando las distintas geografías a su antojo en una especie de collage16.
Los carteles de este grupo destacan por el uso de los tonos cálidos en contraste con pequeños toques más fríos, el peso suele caer en la zona inferior de la imagen con tendencia a los esquemas piramidales para la exposición de unos personajes figurativos que aumentan la empatía del espectador, inspirados en la estética del cómic en posiciones exageradas y patéticas. Las fuentes usadas suelen presentarse en mayúsculas o cursiva y usar tonalidades rojizas y amarillas haciendo referencia a los actores que protagonizan las historias; todo ello, demuestra la intención dramática de las productoras a la hora de exponer sus películas y llamar la atención de la audiencia.
Será Tirma la filmación a destacar, al ser considerada un hito en la historia del cine en Gran Canaria17 debido al aliento económico que significó para los habitantes de la Isla y por ser la primera película en color realizada en Canarias. Relata una crónica edulcorada de la conquista castellana de las Canarias que cae en numerosos errores históricos, basada en la obra teatral de Juan del Río Ayala (1947)18.
Andrea Victoria Cárdenas Malpica    

Conclusión
Tras este viaje por las dos décadas del boom cinematográfico en la isla, podemos observar cómo ha evolucionado el cine: en los años cincuenta hay una predominancia de los temas más oscuros y un gusto por el suspense, que se va a ir perdiendo al entrar en los años sesenta, donde va a primar más los temas alegres, musicales y eróticos, abriendo también las puertas a nuevos géneros cinematográficos. Estos precedentes son los que van a sentar las bases del cine actual rodado en la isla, donde se siguen destacando sus paisajes terrestres y marinos y la versatilidad de nuestra tierra. 
Adriana López Rodríguez    

Notas:
  Véase la ficha técnica de esta película en RAMÍREZ, E. (Coord.) (2012). Rodajes en Canarias, 1951-1970. Tomo II. Santa Cruz de Tenerife: Filmoteca Canaria, pp. 29-32.
2 Idem, pp. 48-51.
3 Idem, pp. 21-22.
4 Idem, pp. 32-37.
5 DÍAZ, J. (1997). “La producción cinematográfica en Canarias, 1940-1960”. En Sergio Morales Quintero y Andrés Modolell Koppel (coord.), Un siglo de producción de cine en Canarias (1897-1997). Textos para una historia (pp. 36-37). Las Palmas de Gran Canaria: Cabildo Insular de Gran Canaria, Filmoteca Canaria. 
6 HITE, S. (1996). “La sexualidad”. En: La Revista de El Mundo, nº 170. El Mundo: Madrid. Recuperado de <http://www.elmundo.es/larevista/num170/textos/mujer1.html>
7 SADOUL, G. (2004). Historia del cine mundial: desde sus orígenes, Siglo XXI editores: México D.F., pp. 516.
8 CABRERA, D. (1997). “El cine en Canarias: Los felices sesenta”. En: Un Siglo de producción de Cine en Canarias 1897/1997. Textos para una historia. Cabildo Insular de Gran Canaria, Filmoteca Canaria: Las Palmas de Gran Canaria, pp. 50-60.
9 Íbid, RAMÍREZ, E., pp. 59.
10 Idem, pp. 69.
11 Idem, pp. 93.
12 Idem, pp. 23.
13 Idem, pp. 51.
14 Idem, pp. 56.
15 Idem, pp. 81.
16 MARTÍN, A. (2014). “Paisajes y postales de la pasión. Tirma, Mara y Mararía”. En: En Pos de la Ballena Blanca. Canarias como escenario cinematográfico. T&B Editores: Madrid, pp. 169.
17 DÍAZ, B. (1997). “La producción cinematográfica en Canarias 1940-1960”. En: Un Siglo de producción de Cine en Canarias 1897/1997. Textos para una historia. Cabildo Insular de Gran Canaria, Filmoteca Canaria: Las Palmas de Gran Canaria, pp. 32-35.
18 Íbid, RAMÍREZ, E., pp. 24.


Bibliografía
CABRERA, D. (1997). “El cine en Canarias: Los felices sesenta”. En: Un Siglo de producción de Cine en Canarias 1897/1997. Textos para una historia. Cabildo Insular de Gran Canaria, Filmoteca Canaria: Las Palmas de Gran Canaria.
GOROSTIZA, J. (2004). Rodajes en Canarias [1896/1950], tomo 1. Santa Cruz de Tenerife: Filmoteca Canaria.
HITE, S. (1996). “La sexualidad”. En: La Revista de El Mundo, nº 170. El Mundo: Madrid.
MARTÍN, A. (2014). “Paisajes y postales de la pasión. Tirma, Mara y Mararía”. En: En Pos de la Ballena Blanca. Canarias como escenario cinematográfico. T&B Editores: Madrid.
MORALES, S., MODOLELL, A. (1997). Un siglo de producción de cine en Canarias, 1897/1997. Textos para una historia. Las Palmas de Gran Canaria: Cabildo Insular de Gran Canaria, Servicio de Cultura. 
RAMÍREZ, E. (Coord.) (2012). Rodajes en Canarias, 1951-1970. Tomo II. Santa Cruz de Tenerife: Filmoteca Canaria.
SADOUL, G. (2004). Historia del cine mundial: desde sus orígenes, Siglo XXI editores: México D.F.

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